El mundo reacciona ante los conceptos post modernistas de genero, con mas confusion que sorpresa, ante el caracter impositivo de las nuevas teorías, deviene la duda subyacente como consecuencia de la lucha y resistencia del sentido comun. Pretenden los nuevos teoricos de la critica social que hasta el mismo sentido comun que en gran parte fundamenta nuestros valores tradicionales son construcciones mentales impuestas por nuestras instituciones elitistas.
Las feministas radicales pretenden que hombre y mujer , mas allá de los dos géneros, son dos especies en contraposicion, Es cierto que hay la necesidad de revisar los valores tradicionales que dan preponderancia al hombre sobre la mujer y que justifican toda la injusticia y represion a causa del genero, no obstante se debe reconocer que esa injusticia se basa en valores artificiales y creencias que han llegado a ser convicciones absurdas en contraposición a todo sentido común. Desatar una revolución que también se base en ideas erroneas, falacias lingüísticas y actitudes reaccionarias no ayudan mucho , por el contrario es hundirse mas en el caótico fango del oscurantismo que sustenta la injusticia.
Llamar cuerpa al cuerpo de la mujer ni estratagemas políticas similares va ayudar en mucho a lograr, o mejor, reconocer la igualdad inherente entre hombres y mujeres , por el contrario va ahondar mas en la actitud errónea de considerarlos como dos especies que se disputan un lugar dominante. En la historia que esta mas allá de los albores del cristianismo se encuentran un hombre y una mujer complementarios, siendo ella diosa, sacerdotiza, reina y tan guerrera como el hombre y donde la reproducción mas que un deber ingrato era uno de los principales poderes de la existencia, fue mucho despues con el advenimiento de la errónea interpretación del dogma judeo-cristiano que el rol reproductivo femenino se concibió'', como algo cercano a una nemesis divina por consecuencia del "pecado original".
Es cierto que en el seno la Iglesia, guardiana de la fe y la moral, se ha conspirado para reelegar a la mujer y sobre todo reprimirla, cosa que por cuenta de las ultimas investigaciones, no estaba contemplada en las doctrinas del cristianismo pre romano. Hoy nos damos cuenta que la iglesia oculto el importante rol de Maria Magdalena en el apostolado cristiano. Luego esta el empeño medieval de la iglesia en destruir toda nocion de sacralidad de la naturaleza femenina en el paganismo mediante esas sangrientas campañas que hoy conocemos como las "Cacerias de Brujas". Es de recalcar el atroz crimen que se cometio contra la filosofa, cientifica Hypatia en Alejandria. Desde entonces el resultado es una sociedad con una actitud machista basada en paradiigmas que no tienen fundamentos mas que en la concepcion erronea del dogma.
La restitucion del valor de la mujer ha de lograrse desatando la revolucion de la mente critica, donde no caben artilugios falaces que no hacen mas que inhibir y enmascarar el fondo en el que se han de hacer las correcciones pertinentes.
Cuando en sentido general se dice Hombre, se refiere a todos los hombres, incluyendo a los que tienen utero. Es interesante el origen etimologico de la palabra inglesa Woman, para mujer oficialmente se sostiene que esta compuesta de Wif femenina y Mann Humano, popularmente se cree que se compone de Woumb Utero y Man hombre , resultando en "hombre con utero". Sea cual sea el caso y dado que la aceptacion de los origenes etimologicos de las palabras dan lugar a controversias y polemicas, es muy razonable que tanto hombre como mujer tengan un mismo sufijo que se refiera a humano. En latin Homen hombre , esta emparentado con Humanus Humano, pero en cuanto a la palabra Mujer, si es incierto.
Lo cierto es que hombre y mujer son los dos generos (de generar) de la raza humana, esencialmente son iguales, son humanos, con las mismas facultades mentales y emocionales, difieren biologicamente en muchos aspectos pero el que tiene incidencia politica es el de la reproduccion ya que implica los derechos y deberes sobre los hijos.
En sus campañas que abogan por la igualdad de generos , los grupos feministas a menudo se enfocan en aspectos que conciernen a la libertad sexual y el derecho al aborto entre otros, pero practicamente censuran el aspecto reproductivo, la maternidad. Como si no fuese ya suficiente con la "condena divina" ahora súmele el desprecio feminista hacia el rol de madre, que lo considera casi como un crimen, una traicion a la causa.
Precisamente, es la maternidad lo que le da a la mujer su valor sagrado, es el poder de regenerar y perpetuar la nación, no es solamente el mero cuidado del hijo recien nacido, sino la transmisión de vida y valores al nuevo individuo, el futuro de la nacion. El desprecio que ejercen las llamadas feministas hacia la maternidad representa un desprecio hacia la misma esencia femenina y a través de esto un desprecio hacia todo el genero humano. Pareciese que las Feministas quisieran estirpar el utero del "hombre con útero".
Restituir la maternidad a su sacralidad pristina no solo es reconocer la igualdad de la mujer sino su valor. Es la mujer la que le da significado y valor a esa institucion estructural de la sociedad, el matrimono (del latin: Matris Madre, Moniun Cuidado de la madre) cuyo significado obedece estrictamente al rol de la madre con respecto a la formacion del nuevo individuo. Un verdadero feminismo que promueva la restitucion de los valores femeninos deberia abogar por politicas que precisamente garanticen el optimo ejercicio del rol de madre. Por desgracia estos movimientos post-modernistas predican la estigmatizacion de los verdaderos valores femeninos para que los hombres con utero se desahagan de su utero y asuman el rol de los otros hombres.
En sus campañas que abogan por la igualdad de generos , los grupos feministas a menudo se enfocan en aspectos que conciernen a la libertad sexual y el derecho al aborto entre otros, pero practicamente censuran el aspecto reproductivo, la maternidad. Como si no fuese ya suficiente con la "condena divina" ahora súmele el desprecio feminista hacia el rol de madre, que lo considera casi como un crimen, una traicion a la causa.
Precisamente, es la maternidad lo que le da a la mujer su valor sagrado, es el poder de regenerar y perpetuar la nación, no es solamente el mero cuidado del hijo recien nacido, sino la transmisión de vida y valores al nuevo individuo, el futuro de la nacion. El desprecio que ejercen las llamadas feministas hacia la maternidad representa un desprecio hacia la misma esencia femenina y a través de esto un desprecio hacia todo el genero humano. Pareciese que las Feministas quisieran estirpar el utero del "hombre con útero".
Restituir la maternidad a su sacralidad pristina no solo es reconocer la igualdad de la mujer sino su valor. Es la mujer la que le da significado y valor a esa institucion estructural de la sociedad, el matrimono (del latin: Matris Madre, Moniun Cuidado de la madre) cuyo significado obedece estrictamente al rol de la madre con respecto a la formacion del nuevo individuo. Un verdadero feminismo que promueva la restitucion de los valores femeninos deberia abogar por politicas que precisamente garanticen el optimo ejercicio del rol de madre. Por desgracia estos movimientos post-modernistas predican la estigmatizacion de los verdaderos valores femeninos para que los hombres con utero se desahagan de su utero y asuman el rol de los otros hombres.
"Predican la estigmatizacion de los verdaderos valores femeninos para que los hombres con utero se desahagan de su utero y asuman el rol de los otros hombres"
Ni la reproduccion, ni la maternidad , ni el matrimonio , son imposiciones del patriarcado, en realidad son estrategias que la naturaleza ha dotado a los humanos y otras especies para asegurar su continuidad y evolucion. A menudo el concepto de igualdad se toma en el sentido de confusion de roles, que sean los hombres los que den a luz y las mujeres salgan a cazar para asegurar la provision, tampoco hay inconveniente en que ella salga a trabajar y que el se quede en casa cuidando los hijos cuando las circunstancias lo requieran, pero es el menosprecio por la naturaleza femenina lo que provoca la injusticia. La verdadera igualdad implica complejidad y los individuos llegan a ser iguales no porque sean identicos sino por el valor que les otorga sus rasgos diferenciadores. Es la igualdad de valor lo que garantiza las justicia y la dignidad. El reconocimiento de los aspectos femeninos es lo que hace a la mujer incontestablemente valiosa e imprescindible.
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